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domingo, 4 de diciembre de 2016

Despojismo ilustrado


Escrito bizarro sobre el trabajo / derecho a la vagancia



Soy un puto despojo. Tengo derecho a serlo. 

Tengo derecho a malgastar mi vida tumbado en esta sucia cama 
esperando lentamente a mi inevitable putrefacción,
dejando que poco a poco las costras vayan encadenando mi alma a este apestoso colchón repleto de mierda, sangre y semen.
Tengo derecho a vomitar bilis hasta excretar toda mi jodida humanidad,
para escapar de vuestra maldita estirpe 
y resguardarme en mi mundo horrorosamente demente y cálido a la vez.
Tengo derecho a fumarme mis dedos roñosos y amarillos
 hasta saciar mis demonios internos,
e irnos a tomar por culo por la senda de la degeneración.

Hacer, al fin y al cabo, de la vagancia,
una ideología radioactiva con la que combatir
vuestro afán de trabajar comprar y morir.
Hacer ver a la gente que nos mira con superioridad,
que se les está escapando la vida ante su puta cara,
y que no se dan cuenta,
por estar demasiado ocupados en vestirse con trajes lustrosos
 y en embutirse sus empleos por el culo,
vendiendo tiempo de vida para comprar basura,
y solo así poder sentirse persona.

¿Acaso es eso superioridad?
Lo que es es una puta derrota.
No poder sentirse a gusto con uno mismo,
no poder estar en paz, ser feliz,
sin trabajar, cotizar ni consumir.
Convertirse en un zombi productivo, un esclavo sin cerebro, una persona
sin ser humano.
Esperar día tras día que llegue el momento de tu liberación,
que será cuando estés tan cerca de ser un cadáver
que ni lo podrás disfrutar.

Llámale a eso vida si te atreves.
Parásito.

jueves, 3 de noviembre de 2016

El pasado oscuro de Don Limpio

Bienvenidos una vez más a mi demencia. Comparto con el ciber(infra)mundo un relato que escribí hace bastante tiempo para No! Fanzine, para compensar la falta de paranoias literarias que cago últimamente. 

EL PASADO OSCURO DE DON LIMPIO


Me entretengo contemplando mí demacrado cuerpo en el espejo, mientras espero a que vengan mis nietos a la cena por mis cumpleaños. ¡Quién lo diría! Cincuenta putos años que pasan volando… A pesar de que conseguí hacerme con el estrellato televisivo nacional como rey de la limpieza hogareña, he sido joven como todos y tengo un pasado oscuro que revelar. Mi nombre es Torcuato Policarpo Paniagua Barrinagarrementeria, aunque soy bastante más conocido como Don Limpio, o como el puto calvo friegasuelos de los cojones. 

Lo que nadie sabe es que yo en mis años mozos fui el azote de las calles, un jodido monstruo que lo reventaba todo a su paso. Cómo añoro esos tiempos en los que era calvo por mi propia elección, no por la maldita alopecia. Era un skinhead de los duros chaval, no te habría gustado cruzarte conmigo. He llegado a reventar a cinco tíos a la vez sin soltar mi whixky “on the rocks”. He hecho brotar más sangre que cualquier matasano de hoy en día. Sin bisturís, sin artilugios. Solo mis puños en tu cara de adefesio. Con eso era más que suficiente. 

Nací, como muchos otros coetáneos míos, en una familia pobre y problemática. Mi padre era un amago de asesino en serie que no tenía la suficiente maldad ni para ser un afiliado del Partido Popular. Se mostraba poderoso ante nosotros, invencible, jactándose de ser un hombre hecho y derecho. Pero no era más que un saco de lleno de desperdicios que pocas veces podía mantenerse en pie. Esas contadas ocasiones las invertía zurrándonos con diversos utensilios y herramientas o quemándonos la cara con cigarrillos encendidos. Esa es la razón por la que se me ha quedado esta cara de tontaina-bastardo pajillero y con problemas de estreñimiento. El día que le planté cara vi como su sonrisa se extinguía para siempre. Le metí tal tunda que se tuvo que quedar en la cama un par de meses. Yo no tendría más de doce años. Menudo percal, casi me lo cargo. Nunca sentí remordimiento alguno, era algo que tenía que hacer. Falleció a los dos años sin ninguna razón aparente, totalmente deprimido y sin ganas de vivir. Este hecho me marcó para siempre. Degusté mi primera victoria, hice verter sangre de alguien a quien odiaba. Me dio cojones para salir a nuestro infecto y despiadado mundo. 

Mi madre, en cambio, era fiel y trabajadora, pero el tener que llevar una familia a rastras consume a cualquiera. Sobre todo si tienes que cargar con el enorme peso de un despojo alcohólico y cinco bastardos sin cerebro que iban por el mismo tormentoso camino. Se escapó de casa. Un día fue a trabajar y no volvió. A saber cómo acabaría. Las posibilidades son infinitas: desde acabar tirada en una cuneta hasta terminar liada con un pajarraco con más dinero que sentido común, pasando por politoxicómana o concejala. Da lo mismo. La cosa es que nos dejó solos, a merced de nuestra puta suerte. 

Tuve que hacerme cargo de mis hermanos. Obligado a patearme las calles, buscar en las basuras, robar y patear a niños pijos con dinero. Me junté con los inadaptados, los que supuestamente debía mantenerlos alejados de mí y me aceptaron como uno más. Me enseñaron valores, no se pegaba a cualquiera. A los nazis, racistas, acosadores, hippys, degeneraos, a los que se pasaban con el pimple… Y a los domingueros con dinero, pero solo por una cuestión puramente económica. No sabes lo que cuesta montarse una buena juerga. Solo con las cervezas gastábamos más que la Casa Real. 

El día que estrené mis botas con punta de acero en los dientes de un cara nalga con granos y verrugas fue uno de los mejores de mi vida. A partir de ahí es donde empezó mi declive. Me convertí en una bestia que solo se amansaba con sangre. Hice Caminos de Santiago peregrinando por cada sede de cerdos bellotos, enseñándoles la gracia de Dios con mis hostias bendecidas personalmente. He destrozado, reventado, machacado, pateado, desgarrado y pulverizado tantos miembros y órganos que si los apilara todos darían la vuelta al mundo. 

Muchos se preguntarán como un tío tan violento acaba siendo el Don Limpio de la tele. Es algo lógico y natural. He tenido que limpiar tanta sangre de mi ropa o del suelo de mi casa que tuve que inventarme un friegasuelos milagroso. Es solo para pagarme las facturas. Si las palizas cotizaran no tendría que pensar nunca más en el dinero pero la vida es así.

La mejor parte de mi vida ya se ha escapado para no volver y lo único que me queda es disfrutar de estos recuerdos placenteros hasta que lentamente me vaya quedando sin vida. Un segundo antes de morir me empaparé mentalmente con toda esa sangre y moriré feliz sabiendo que he cumplido mi misión: ¡reventar todo y a todos!

jueves, 27 de octubre de 2016

Anti Sozial Mattin I

Iluntasunak besarkatzen nau lotan nagoen bitartean. Zoriontsu sentitzen naizen une bakarra da. Esnatzen naizen bakoitzean hiltzen naiz, ilunabarrean berriz berpizteko. Begiak ireki bezain pronto errealitatearen bortizkeriak estutzen nau. Mila burutapen, mila oroitzapen nire burua etengabe mailukatzen dutenak. Nire kobazuloan ezkutatzen naiz mundu galdu honetaz ihes egiteko. Beldurra ematen dit kalera irtete soilak. Baina ez da koldarra naizelako, ezta pentsatu ere! Nire burua kontrolatzeko gai ez naizela besterik ez da. Munstro bat naiz. Lotuta eta giltzapetuta egon beharko luken pizti zantar eta nazkagarri bat. Baina inor ez da ausartu ere egin ni ehizatzen saiatzen, jakina!

Nire ezkutalekuan eroso sentitzen naiz benetan, mundu errealetik urrun. Ez da eguzki izpi ustel bakar bat ere sartzen, sekulako gorrotoa baitiet. Ez dut ezer jakin nahi eguzkiaz ezta berarekin zer ikusia duen ezertaz. Jendearentzat alaitasunaren irudi izaten da, baina niri samina besterik ez dit sortzen. Beroa, jendea (batez ere domingero aluak),...besterik ez dakar, dena gauza negatiboak. Argitik aparte mantentzen naiz, albino zorritsu bat bainintz bezala. Nire kuartelaren iluntasuna nire arimarenaren pare dago eta horri esker jarraitzen dut aurrera. Ez dut behar jauregi erraldoirik, ezta ere farlopaz inguratutako emakume lirainik. Nahikoa dut kakaz beteriko zulo ezdeus bat pakean bizi ahal izateko.

Zein ederra den norberaren egongelan barrabilak ferekatzen egotea, inongo molestiarik gabe, iluntasunaren bakardade hotzak nire azaleko milimetro bakoitza kitzikatzen duen bitartean. Inguruan benetan atmosfera ederra daukat. Ez da ezer ere ikusten, berdin du begiak irekita ala itxita eduki. Dena den, nik nahiago dut itxita mantentzea. Munduaren amildegirik ilunenaren barnean egongo banintz bezala. Ahul, hauskor, baina era berean gogor, suntsiezin. Hala ere, ez da iluntasuna pozten nauen gauza bakarra. Inguruan dagoen odol kirats izugarriak birikak betetzen dizkidanean Jainkoa bera bezalaxe sentitzen naiz. Ez dut behar ez tabakorik ezta marihuana edo horrelako zerrikeriarik, nahikoa dut edozein bastardoren odol lurruna nire barnean sentitzearekin. Gainera, barregura ematen dit likido gorri preziatu hori nondik datorren gogoratzeak: hildako sasikume baten gorpu lizundutik. JA!

Gorroto dut jendea. Nire indar guztiarekin, gainera. Nigatik balitz, bakar-bakarrik biziko nintzateke mundu osoan. Kauen dio, pistola bat edukiko banuke, makina bat putakume akatuko nituzke. Denak, seguraski. Izurriterik okerrena baino kaltegarriagoa izango nintzateke. Nazka ematen didaten guztien aurpegi gantzatsuak ebakiko nituzke nire etxean garaikur moduan gordetzeko. Beraien erraiak aterako nizkieke maltzurki, ipurtzulotik sartu eta ahotik berriz ateratzeko soilik. Argi ibil daitezela. Denbora asko igaro dut erretiroan, urte sabatikoa hartzen. Laster berriz odol ibaiak isuriko dira eta ezingo du inork ezer egin hori ekiditeko. Putakume aluak, iritsi da zuen ordua...

sábado, 6 de agosto de 2016

Me llamo James Osorio, capullo

Ruido de barrotes…empieza otro día…

Me hago una bola en mi cama de piedra (o de mierda, que es lo mismo) mientras la realidad se mezcla con mis sueños creando una simbiosis realmente irreal, pero dulce como ella sola, que me sumerge en una utopía de felicidad pura, amén de proporcionarme un subidón mañanero muy pero que muy gozoso. Lo aguanto. Trato de que ese trozo de paraíso mental se me quede clavado en el cerebro para poder ser por siempre feliz, pero es imposible. Los ruidos chirriantes y horribles de siempre me sacan de mi ensueño hecho de cabello genital de ángel para traerme de vuelta a la cruda realidad de estar viviendo en el ano infectado del mismísimo demonio. En un desesperado intento de volver a mi Edén, hago todo lo posible para volver a evadirme, como un palurdo que intenta, sin lograrlo, que mediante el “dubi-dubi” se le vuelva a poner tan dura como la cara del rey. Pero esa es una tarea hercúlea donde las haya así que desisto enseguida.

Me levanto de un salto procurando mentalizarme para lo que me espera, pero el frío y el malestar me golpean de tal forma que caigo rendido de rodillas. Derrotado antes de empezar a luchar, menuda miseria la mía. Un día de estos no tendré fuerzas ni para mover este ataúd errante lleno de desperdicios al que llamo cuerpo, acabándose así mi desafortunada odisea psicotrópica por los oscuros arrabales de la existencia. Me cago en la puta… Últimamente no puedo evitar ponerme ñoño y sentimental, he debido de coger algún virus maléfico de mierda. Consigo incorporarme de milagro, apoyado en la pared de mi mugrienta celda, y cierro los ojos con fuerza para poder detener el enorme caudal de dolor y paranoia que revienta mi organismo, pero solo consigo morir un poco más con cada respirar, con cada bocanada de aliento perdido en manos de mi puta desgracia. Casi no puedo ni con mi alma. Necesito un tiro en la sien para sentirme bien.

Me entretengo un rato en mi mundo, pensando sobre las degeneraciones más sórdidas posibles, hasta que me doy cuenta de que me están observando. Abro los ojos con mucha “parsamonia”, porqué sé lo que me espera. Un garrulo, tan grande como descerebrado, me mira a través de unos “birojos” ojos, negros como su propia alma, de la misma manera que un paleto sureño mira a sus ovejas encerradas, con la superioridad que le da el saber que tarde o temprano te acabará dando por el culo. Literalmente. O literanalmente. Da lo mismo, la cosa es que estoy bien jodido. Daría lo que fuera por no tener que ver a estos engendros retrasados nunca más. Joder, ya te digo. Me rebanaría el escroto al cero de la misma. ¿Dónde ostias hay que firmar? Lo que sea con tal de no sufrir más humillaciones, vejaciones y palizas de estos malnacidos. Pero no nos engañemos. La única salida es el suicidio, y no pienso regalarles ese placer.

Una voz de castrati gangoso y ceceante me expulsa de mi ensoñación. Hay que joderse, ya empezamos con el numerito. Se dirigen a mí con un conjunto de cifras sin sentido, que no representa para nada mi persona. Me llamo James Osorio, capullo, y no soy ese cúmulo de mierda mohosa que tienes ante tu puto hocico de perro sabueso. O no lo era, por lo menos. Era el puto loco de la colina que sembraba el caos entre el condado de los folla cabras sidosos y el señorío de los yonkis sin cerebro ni genitales. Que recuerdos… Era tan feliz antes de que me metieran en este zulo dejado de la mano de dios. Me cago en el todopoderoso, ya me podían haber dado la puta pena de muerte, coño, que en este país es legal todavía. Así al menos ya estaría en el infierno, que no es peor que esto y que, además, me pertenece.

Hago todo lo que me piden, como siempre: ponte aquí, vete pallá, no me toques los cojones, todos en fila, chúpame las pelotas… Lo típico. La misma bazofia horrible e insufrible día tras día. ¿Qué coño habré hecho para merecerme esto? Es una pregunta retórica, obviamente, ya que sé muy bien lo que hice. En un momento de angustia y desequilibrio mental obsequié con paz y tranquilidad espiritual a una familia infeliz y caída en desgracia, presa de un sistema inhumano que consume las almas de la gente hasta convertirlas en zombis con cerebro y cartera pero sin solución, proporcionándoles una salida digna de su espeluznante horror cotidiano. Que es lo mismo que decir que se me fue la pinza al masacrar a una familia normal y corriente a lo bestia y solo porque me dio la gana. La gente se echó las manos a la cabeza como si yo fuera un loco, un peligro público que hubiera que encerrar. Puta hipocresía. Yo al menos no estoy obligando a niños extranjeros a morir de hambre o por enfermedades fácilmente curables, ni les estoy matando a trabajar como si fueran sucias ratas amarillas de cloaca. Tampoco estoy apoyando el exterminio de un pueblo inocente solo por lamerle el ano incrustado en diamantes a mi dueño, sea quien sea y haya sufrido lo que haya sufrido. Todos en la sala gritaban pobres niños, pobre familia, pobre su puta madre… dejando claro que no son más que basura. ¿Y los niños de África? ¿Y las niñas de China? ¿Y todas las familias que se mueren por culpa de las guerras absurdas creadas por esa nación a la que tanto amáis? ¿Por qué os la suda tanto? ¿Cuál es la diferencia? Que no son VUESTROS hijos. Hijos blancos conformistas, tremendamente pijos, con más gomina que neuronas y con millones de billetes miserables ensuciados con la mierda de elefante o gaviota o cualquier animal políticamente simbólico. Dais asco. Mi forma de ser, aunque demente, es más decente y consecuente que la vuestra. Lo admito, a mí me la chupan los niños que se mueren por el mundo, pero también me la pela la familia esa que reventé. De hecho, no me importa otra cosa que mi propia supervivencia. Todo lo demás se puede ir al carajo.

Ha llegado el momento de ponerse a currar, una de las pocas cosas de aquí que se me presentan soportables. Una de las razones es que me reducen la condena si lo hago, aunque creo que no me servirá de mucho si comparamos los años que me quedan de presidio con los que me quedan de vida. Pero me da igual. Es lo mejor que me ha pasado desde que me arrastraron a esta fortaleza demoníaca llena de odio carroñero y bilis barato de despojos humanos pútridos. Como si de repente me purificara una luz cálida y redentora salida de la entrepierna de un seboso salvador pansexual que ahogara mis maldades de cabronazo con el whisky de oro macizo destilado desde mis heridas más infectadas, bautizándome como un renovado hombre libre… Joder… Tengo que dejar de hacerme tantas pajas mentales (o pajas, a secas), o voy a acabar peor de lo que ya estoy. Me adentro en la cocina donde trabajo, que se asemeja más a un laboratorio de meta que a otra cosa, y me dispongo a efectuar mi labor. Y os preguntaréis: ¿Qué diógenes hará el zurullo mecánico este para que no le pongan una soga al cuello directamente? Pues os advierto de que no soy una especie de David de Jorge yanqui y escuálido, encarcelado por soltar burradas sobre penetraciones anales en horario infantil, si es lo que pensáis. No tengo estudios, ni experiencia, ni el mínimo de sentido común necesario para poder elaborar mejunjes que no salgan disparados por el ano cual colosal bola de fuego solo por el simple hecho de saborearlos. Aunque también cabe la posibilidad que sea exactamente esa la razón por la que esté donde estoy. Para que cada vez que esos bastardos prueben un bocado les parezca estar degustando pura mierda homínida de primera y adecuadamente adulterada. Porque si no, no sé qué puede ser. Lo único que puedo decir a mi favor es que le pongo pasión a lo que hago. Sí… una pasión enorme. Tan grande que se pasa de enfermizo. Me gusta desmembrar, cortar, despellejar, machacar, picar, rellenar (ouh sí), triturar, flamear, deshuesar… y la lista sigue. Lo que para la gente “normal” es comida para mí solo son víctimas. Dulces y comestibles fiambres asesinados con mis propias manos y convertidos en majar, y a la vez, en crimen. Ese es mi secreto para ser un hacha en la cocina. Mucho amor. Además yo no le hago ascos a nada, experimento con lo que sea. No soy de esos veganos o vegetarianos que no comen carne ni nada que venga de un animal. No saben el placer que da comer cosas con alma. Adoro las carnes sobre todo porque sé que para que yo me lo pueda comer algún bicho tiene que morir. Es una balanza deliciosamente maligna. Pero yo no me quedo ahí, por supuesto. Me encantan las frutas y verduras también porque sueltan una cantidad bastante considerable de sangre inmaculada y virgen. Y no me digas que no es sangre de verdad porque no me interesa saberlo. No obstante, hay una cosa que me mosquea mucho. Domináis, cebáis y matáis a casi todas las especies habidas y por haber en este jodido planeta, pero cuando os hablan de canibalismo decís que es inmoral, inhumano, indecente, bla, bla, bla… ¡Si es lo mismo! Seguro que nos perdemos infinidad de delicias solo por la puta estupidez humana. No voy a sugerir que deberíamos inventar ganaderías para humanos (dejo ese trabajo para otro iluminado), pero, joder, con la de gente que se está muriendo por ahí, pues no sé, digo yo que podríamos hacer algo para que no se desaprovechen tantos cadáveres. Si he de ser sincero, ahora mismo me apetece comerme un gordo. Qué le voy a hacer yo…

Acabada la jornada, me vuelvo a mi celda para anti socializarme. Odio que la gente me incordie. Si pudiera cargármelos a todos…la fiesta que me echaría. Pero no es posible. En vez de eso, lo que hago es dormir todo el rato. En mis sueños soy yo el rey. No tengo que sufrir la ira de estos cejijuntos palurdos. Se me cierran los ojos ya, la cama me llama. Se está organizando una fiesta-liada-orgía-suicidio entre mis recuerdos, hazañas y fantasías que me atrae irresistiblemente a entrar en coma y no despertar nunca más. ¡Qué más quisiera! Me da que esto va para largo…

domingo, 17 de julio de 2016

Solo un cigarro y la eternidad

La ceniza pensativa de un cigarro reflexivo se despeña al vacío harto de esperar el toque que le ayude a pasar a mejor vida. A su lado un vivo muriente medita sobre la cruda farsa a la que ha tenido la desfachatez de llamar realidad, SU realidad, viendo cómo todos y cada uno de los elementos que lo componen se van a la mierda sin remedio. Da otra calada, sin ser consciente de que a estas alturas ya se está fumando el filtro, y se sume aún más en sus locas tribulaciones. Piensa en sus amadas amapolas primero, en su más querida heroína después y en todos esos trozos de vida perdidos alegremente en cualquier esquina sucia y mohosa. Se acuerda también de aquellos amigos extraviados a millares por culpa de la misma fuerte debilidad que compartían a hurtadillas en las noches paranoicas, sintiéndose más solo a cada rostro rememorado. Siempre lo mismo. La Vida y la Muerte siguen manteniendo sus devaneos crueles ajenos al dolor de quienes lo sufren de verdad, los que son mutilados por el peso de la existencia y los que pierden su sangre por culpa de un precioso beso de la mala Fortuna. Y, aunque todos esos recuerdos apuñalen su ya moribundo corazón, deprimiéndole como nunca, una sonrisa escapa de sus labios, sabiendo que muy pronto se encontrarán en los antros del inframundo, brindando con sus jarras eternamente, convirtiendo el chocar de cristal el sonido de fondo de su tortura eterna. Sí… la verdad es que no puede haber un paraíso mejor.


Relato ganador del segundo premio en el reto de Relatos Compulsivos

jueves, 23 de junio de 2016

Sucios placeres de la vida enferma

Un cuerpo desmembrado se desangra lentamente en una sucia habitación de motel. Unos ojos negros contemplan la escena, mientras los brazos cansados y ensangrentados que los acompañan sirven una copa de whixky que gotea a la vez que la sangre cae al suelo, creando una melodía preciosamente aberrante. Los labios agrietados y secos beben el placer esbozando una sonrisa, que se hace mayor a cada segundo gracias a la escena. La polla da sus últimos espasmos antes de rociar con su esencia todos los rincones de la habitación y espera colgando a que una mano amiga lo devuelva al lugar al que pertenece. La pequeña muerte hace que la grande cobre aún más significado, en esa mente sin cordura que lo orquesta todo meticulosamente. La nariz advierte de que es hora de irse, la carne empieza a oler. Una mano abre la puerta, la otra la cierra. Los ojos no ven a la patrulla perruna que espera escondido en la entrada. Los oídos oyen un disparo y el cuerpo se derrumba. El corazón deja de latir. 

jueves, 9 de junio de 2016

Vomitando letras, escribiendo anfetas

Me cago en Dios, menuda puta resaca que tengo. Una vez más amanezco desparramado en el suelo de mi habitación (con la habitual estupidez que acarrea la constante masacre de neuronas en la que me encuentro sumido últimamente) rodeado de txustas, botellas y restos varios de sangre, semen y pota. Joder, no tengo remedio, soy incorregible. Da igual si son las 08:00 de un martes o las 21:00 de un domingo cualquiera. Siempre estoy chupando ese precioso néctar extraído de los bellos senos de adorables Diosas escocesas, que me embriagan con su maravilloso aroma y me llenan el cuerpo con un calor indescriptible. Pues sí, amo el whixky, ¿pasa algo? Tengo alma de poeta bohemio alcohólico, valga la redundancia, y por eso me dedico a beber hasta morir y a follar con gente fea y deforme. No puedo ver una luz que no esté calentando el contenido tóxico de una cuchara o prendiendo miembros triturados de una deliciosa planta envuelta en un canuto. Escribo cuando estoy tan desfasado que no soy capaz ni de hablar, dejando a mi degeneración coger las riendas de la pluma y crear la obra abominable que le apetezca, mientras yo me debato entre la felicidad yonki y la muerte etílica. La magia de esta literatura aberrante aumenta mientras mi salud mental disminuye, hasta casi desaparecer, haciendo que escriba mis mayores obras de arte, esas que te revientan el cerebro, justo cuando estoy a punto de convertirme en carroña. Demasiado tarde para cambiar de rumbo, no puedo parar ahora. Mi obra me necesita medio muerto para poder ser realmente excepcional, para llegar a ser algo fuera de lo común, algo inigualable. No puedo fallarle y menos llegados a este punto, cuando solo me falta una sobredosis para la gloria. Solo eso…



miércoles, 8 de junio de 2016

Premio Liebster Award

El otro día recibí la sorprendente nominación al Premio Liebster Award, de parte de la magnífica escritora María Dolores Moreno Herrera "Mariola", del blog http://entrepapirosycalamos.blogspot.com.es/ (aprovecho para incitaros a que le echéis un ojete a su página, ya que no tiene desperdicio). Digo sorprendente porque era la primera vez que oía hablar de algo semejante y porque no soy el tipo de "artista" al que le nominen para estas cosas; si fuera para una lapidación pues quizá tendría más lógica. Pero bueno, desvaríos aparte, agradezco la nominación.


La nominación al Liebster Award consiste en promover aquellos blogs con menos de 200 seguidores. Después de recoger el premio debo nominar a diez blogs que cumplan el requisito y responder a varias preguntas. No ha sido fácil pero he elegido a mis diez, y estoy seguro de que se me ha olvidado más de uno, pero bueno mi cerebro defectuoso no da para más. Estos son mis nominados, si os interesa bien y si no, también.



http://mimayorenemigosoyyomismo.blogspot.com.es/  de Trece Gómez Pascual
http://ramirezvegaalfredo.blogspot.com.es/    de Alfredo Ramírez Vega
https://paindiariodeunloco.blogspot.com.es/  de Petauroak
http://relatosfr.blogspot.com.es/  de Federico Rivolta
http://elrincondenai.blogspot.com.es/ de Yayone Guereta
http://enelrinconmasoscuro.blogspot.com.es/  de Jorge Hernández
http://laburbujaliterariadejc.blogspot.com.es/ de José Carlos García
https://primeranaturaleza.blogspot.com.es  de Denise
http://loquesueescribe.blogspot.com.es/  de Sue
http://lacanciondeazair.blogspot.com.es/  de Joel Navarro Vercher


¿Cuál es el libro que más te ha marcado y, por qué?
Es difícil elegir solo uno. El primero que me marcó fue "La senda del perdedor" de Charles Bukowski, pero también me marcó mucho "Trainspotting" de Irvine  Welsh, "1984" de George Orwell (o cualquier obra que haya leído de ellos) 0, qué sé yo "Viven, la tragedia de los Andes" (que es la historia más brutal que he leído nunca; y es de verdad, eso es lo peor). Hay demasiados libros que me han influido como para elegir uno.

¿Qué te ha llevado a montar tu propio blog?
Supongo que querer expandir mi mierda a todos los rincones posibles y para que todas las obras que he ido publicando en distintos sitios estén todas juntas. Y para infectar el ciberespacio, que ostias. 

Siguiendo la máxima picassiana de "cuando llegue la inspiración que me encuentre trabajando", ¿eres de esos/as escritores/as de alguna manera caóticos que siempre tienen al lado un bloc de notas y un bolígrafo porque se les viene una frase a deshora, siempre de manera intempestiva, o por el contrario eres sumamente organizado/a con tu disciplina de trabajo para escribir, teniendo tus tiempos y tus horarios bien marcados?
Soy bastante caótico en general. No suelo llevar blocs ni nada, escribo en el móvil lo que se me ocurra cuando se me ocurra, como si estoy todo borracho sin saber ni lo que hago, lo apunto todo. Así tengo luego el teléfono lleno de mierda. No me va ni la disciplina, ni el trabajo. Soy más de caos y locura, y que salga lo que tenga que salir. 

Teniendo en cuenta que muchos que consiguen publicar y vivir de sus escritos en realidad no parecen merecerlo, y muchos que sí lo merecen jamás consiguen publicar una sola letra, ¿qué cambiarías en el sistema editorial para hacerlo más justo?
La verdad es que no tengo ni idea. No conozco el sistema editorial, ni sé cómo funciona. Lo que yo haría sería fomentar la auto-edición de las obras. Si nadie te publica pues publicas tú mismo. Siempre queda la posibilidad de hacer un fanzine entre gente que escribe y publicarlo por tu cuenta. Es más trabajo, pero es una opción. Y hay muchas más, aunque a mí no se me ocurra ninguna ahora mismo.  

¿Sueles escuchar música para inspirarte a la hora de escribir? Y en caso de respuesta afirmativa, ¿qué estilo de música prefieres?
Escucho música para todo. Para escribir, leer, trabajar, comer, para ir a cualquier lado, para beber, para fumar, para cascármela... para todo. De hecho estoy escuchando música mientras escribo toda esta bazofia. Y en cuanto a estilos, no suelo variar dependiendo de lo que escriba (básicamente porque siempre escribo el mismo tipo de mierda). Más que nada suelo escuchar ruido (estilos como psychobilly, horrorpunk, hc, punk) pero también me da por cosas más tranquilas como reggae, country, surf o la euskal musika autóctona, lo que sea.

Si eres de escribir relatos, ¿prefieres más relatos cortos o largos? Y si la respuesta es cortos ¿eso se debe a que realmente te salen así o lo haces pensando en el formato blog, que parece resultar incómodo para que el lector se imponga la tarea de leer relatos demasiado largos ante la pantalla de un ordenador? Lo cual llevaría a preguntar: en cuestión de relatos, ¿el tamaño importa?
Prefiero cortos porque a mí me salen así. A medida que mis cuentos se van haciendo más largos empiezan a perder calidad, se convierten en garrafón del malo. Mi especialidad son los relatos cortos, pero poco a poco me van saliendo con mayor extensión. Aunque eso de leer delante del ordenador tengo que admitir que es un puto coñazo, donde haya un buen libro analógico...

Si escribes poesía, ¿prefieres el verso libre o la estructura clásica de métrica y rima? Y si la respuesta es "verso libre", ¿crees que como dicen muchos puristas academicistas, es necesario dominar primero la estructura rígida y formal de la poesía para después saber saltársela a placer o crees por el contrario que no es necesario estudiar a los clásicos y sus formas de poetizar sino con la simple inspiración de las musas se puede escribir lo que se quiera?
No escribo poesía, pero me gustaría. Siempre tengo en mente probar con ello a ver qué tal me sale, pero nunca me decido. Me es demasiado fácil escribir relatos como para aventurarme a escribir una mierda de poema. En cuanto a la pregunta, yo creo que no es para nada necesario dominar la estructura rígida, me parece una pérdida de tiempo. Pero, claro, yo de esto ni puta idea...

¿Eres como lector/a, de los que llegas hasta el final con un libro aunque no te esté gustando demasiado, o lo prefieres arrimar y pasar a otro?
Normalmente intento acabarlos, porque nunca sabes qué libro te puede sorprender con un final inesperado que te deje sin habla, entonces, suelo darles una oportunidad. Pero, claro, todo tiene límites. Si son escritos abominables los abandono cuanto antes. 

Y como escritor/a, ¿eres de los que llegas hasta el final escribiendo una idea aunque en principio no te esté convenciendo demasiado el resultado a ver si trabajándola puedes mejorarla, o prefieres arrimar y pasar a otra?
Siempre me tiene que convencer un mínimo. Hay textos que empiezan flojos pero que consiguen fuerza a medida que vas escribiendo. Pero, lo mismo que he dicho arriba, si son abominables, a la mierda. Además muchas veces no suelo tener ideas, simplemente empiezo a escribir y me sale todo solo. No sigo un esquema previamente elaborado, voy a lo loco.

Si la primera pregunta fue qué libro te ha marcado (positivamente, se sobreentiende), para terminar resulta inevitable preguntar, ¿qué libro te ha parecido más detestable?
Uf, pues menuda pregunta. Ni puta idea. Supongo que tengo mala memoria para los libros de mierda. O que por el contrario no he leído demasiados libros malos, suelo ir a lo seguro. Pero por comentar alguno...no sé...casi todos los que nos mandaban leer en la ikastola. Eran pura bazofia.



Hasta aquí las preguntas. Ahora les toca a mis nominados.

martes, 24 de mayo de 2016

Mi amor alimenta gusanos

Te quiero, cariño, con toda mi alma. Disfruto mucho con tu compañía, aprecio horrores tu comprensión, tu amabilidad, tu saber estar, incluso tus silencios. Me encanta el tacto de tu fría piel seca y arrugada. Adoro mordisquear y gozar de tus carnes putrefactas, hundiéndome en tus brazos inertes, inhalando tu aroma a cadáver. Es insoportable el terror que siento cada noche cuando me cuelo en tu nicho, y no por el peligro de que me pillen, sino porque siempre pienso que podría encontrarte con otro y no lo podría superar. Me pegaría un tiro para bajar al infierno y encontrarte en él, para poder seguir follando con tu alma. Pero, hasta ese momento, prefiero usar tu cadáver maravilloso para aplacar mis ansias enfermizas. Lo malo es que el miedo a perderte cada vez se hace mayor, como cada vez es mayor el amor que siento a tu no-persona. No sé qué hacer. Quizá debería quedarme encerrado aquí contigo, así no nos podrían separar jamás y podría acabar mis días mancillando por última vez tus deshechas carnes de octogenaria, perdiendo el aliento lentamente, quedándome sin oxígeno, sin consciencia, sin vida…



Relato ganador del segundo premio el Concurso "Microlove III" de El Círculo de Escritores




miércoles, 4 de mayo de 2016

Gerardo el Bastardo, el terror de los siete bares

"¡Pota va!" se oyó una vez más en uno de los rincones del puerto, mientras los tropezones se estrellaban estrepitosamente contra el suelo, salpicando unos zapatos zarrapastrosos ya de por sí muy carcomidos por antiguas batallas con el alcohol. La gente, asustada, se volvió hacia Él. Algún empanau confundió el ruido con una ejecución pública y empezó a correr (o a correrse) como un adolescente con el Diablo entre las piernas. La gente de bien lo miraba con una mezcla de asco-pena horrible: asco por ser siempre el mismo borrachuzo pendenciero dando el cante y pena por que por la pinta que tenía debía estar vomitando los últimos trozos del hígado antes de reventar. Pero a Él se la sudaba. Ni existían. Solo era gente rica, gente normal asquerosa, bastardos con dinero y clase pero sin cerebro. Era un odio recíproco y acordado de antelación.

"Bah, que se jodan", pensó, mientras masticaba uno de los sabrosos tropezones, al tiempo que se erguía y se subía esos pantalones sucios y agujereados, tapando su frondoso bosque de coral custodiado por una arrugada anguila eléctrica sin batería y su negro cráter marino que expulsa y absorbe porquería por igual. Se dirigió hacia el mar. "Lo mejor para la resaca, un buen viaje en txalupa, botella en mano mientras alguien me la chupa", murmuró entre dientes y reunió a su desastrosa tripulación. Se metió en su cuartel de mando, también conocida como "La Pocilga" y se abrió una botella de aguardiente casero mientras se tiraba en la cama. 

Ese era su secreto para ser un buen capitán. Tenía una mentalidad avanzada a su época. Mientras la mayoría de bribones seguía la ancestral tradición de llevar las riendas del barco con una mano y con la otra un barril de licor, y entre ellas una cogorza del carajo, Él prefería dejar esa labor en las manos callosas y pajilleras de alguien más cualificado, para poder pasar así el tiempo en la cama bebiendo y yaciendo con hermosas mujeres infectadas seducidas con promesas falsas de tesoros inexistentes. 

El ruido que sacaban las olas al chocar contra el barco era casi tan relajante para el muy bastardo como vaciar su escroto en los pechos de una bella mujer. Ya casi ni se acordaba de la resaca, el placer empezaba a hacerle sombra. Por desgracia, justo en el punto álgido de insertar su mástil en la cubierta trasera de una (des)afortunada filibustera, sintió como lo estremecían unos ruidos y chillidos extraños. Acojonadizo como era, salió al exterior enseguida para ver que pasaba, sin tiempo de guardarse la chorra siquiera. Una enorme bola de cañón cruzó por encima de su cabeza reventando el mástil central (el del barco, no el suyo), mientras la bandera de su barco caía lentamente sobre su cráneo. Y así, como una vieja con mantillo, observó como su tripulación era masacrada por otros piratas mucho más feroces y sanguinarios. Algunos intentaban escapar tirandose al mar, pero no lo conseguían, pues eran alcanzados al final y solo lograban llegar al agua bifurcados y aniquilados. Otros más dignos intentaban hacerles frente inutilmente, ya que caían muertos de todas formas. El fuego había empezado además a hacer del barco su presa, extendiéndose poco a poco por todos los lados. 

"¿Y qué hizo nuestro héroe?" os preguntaréis. Pues lo que se esperaba de Él. Se escondió en su camarote al grito de "¡estamos jodidos!" y se escondió en un barril vació, sin acordarse de que en cuestión de segundos sería devorado por el fuego. Y así murió, como el auténtico pringau que era.






Relato para el concurso "El pirata" de El Círculo de Escritores

domingo, 1 de mayo de 2016

The Meteors

Hoy vengo con otra recomendación, esta vez musical. Os voy a hablar de un  grupo que a mí personalmente me revienta el cerebro: The Meteors. Una banda inglesa que lleva tocando sin parar desde los años 80 y sin dejar de sacar álbumes. Tienen tantos que es estúpido intentar contarlos. Son los reyes autodenominados del género psychobilly (básicamente porque lo inventaron ellos) y para mí son la ostia.

Para quien no lo sepa el psychobilly es un género extraño que mezcla rockabilly y punk, con toques de blues, surf, rock y un montón de mierdas más. Además llevan una estética sangrienta y gore, con lo que a mí ya me tienen ganado. Las letras son cañeras y siniestras (aunque no todas) y la música es rara pero bonita. Suelen tocar a bastante velocidad (variando del grupo, obviamente), aunque también tocan baladas. Los grupos más míticos del género son The Meteors, Demented Are Go, Os Catalepticos, The Krewmen, Mad Dog Cole, Mad Sin, Nekromantix... (espero hacer más recomendaciones sobre alguno de ellos).

Siguiendo con los Meteors, su música me vuelve completamente loco. Es mi grupo favorito sin ninguna puta duda. No soy un erudito de la música, no puedo hablar sobre aspectos técnicos y mierdas de esas, pero os puedo decir que me pone los pelos de punta. Tienen caña, velocidad, sangre, odio pero también tiene amor (amor bizarro pero bueno, ahí lo está). Además, al llevar más de 30 años de trayectoria, su estilo ha evolucionado mucho. Están las primeras canciones que son más rockeras y las de ahora que son más psychobilly puro. Y no puedo decir más. Si os pica el ojete de curiosidad escuchadlo, nada que yo os diga os transmitirá más que oírlo con vuestros putos oídos. Si os gusta iremos todxs juntos al infierno que nos brindan y si no, que os jodan. Así de simple.

Aparte del grupo en sí, la bestia que la lidera tiene más grupos. El cabrón se llama P. Paul Fenech y es un puto demonio. Me encanta su puta enfermedad, si estar tan loco te asegura tocar tan bien yo ya estaría en un puto manicomio, o vendiendo mi alma al Diablo, sin ninguna duda. A lo que iba, si ponéis su nombre en Youtube podréis escuchar su música en solitario. Aparte, tiene otro grupo de rockabilly que se llama The Legendary Raw Deal, el cual también está muy bien, aunque tampoco lo he explorado demasiado. Os incluyo sendas listas con unas cuantas canciones de cada uno (algunas con link a Youtube directamente), las que a mí más me gustan, obviamente.


The Meteors: You ain´t right / Chainsaw boogie / Go buddy go / Insane / Cut by cut / Blue sunshine / Wolfjob / Hell ain´t hot enough for me / Strage times are coming / No surrender / Raging thunder / Slow down you grave robbing bastard / The last temptation / Lie down / My slaughtering ways / We wanna wreck here / King Vlad / Little red riding hood

P. Paul Fenech: Legion´s song / Just killing time / Keep on burning / Whole lotta rosie (creo que es una versión) / I´m gone / A bastards advice / I am a monster / Fuck'em all / Playing with fire / I'd rather be crazy / Riddle / Long time no see / Put your lights on (versión de Santana) / Runaway / The F word

The Legendary Raw Deal: Bowie knife / Southern boys








(imágenes robadas por Google, no tengo los derechos)


viernes, 22 de abril de 2016

Sábado noche

El río Bidasoa vuelve a desbordar debido al exceso de sangre que transporta. ¿El motivo? El akelarre anual de Aintzane Muturbeltz, la matriarca más poderosa de la zona, que reúne tantos adeptos como los que asesina. Es una juerga cojonuda. La preside siempre una cabra negra que mece su copa de mandrágora en su lustroso trono, mientras los jóvenes de la aldea se turnan para practicarle felaciones, con tal de santificarse. Los demás bailan desnudos alrededor del fuego, perdidos y colocados, creando una coreografía bamboleante de escrotos y tetas digna de analizarse. Algunos se acercan tanto que se queman y se ve como las llamas los consumen sin que dejen de bailar. "Comida gratis" pienan algunos mientras se sirven un muslo o una nalga. Otros no pueden evitar fornicarse mutuamente al producirse un simple cruce de miradas, mientras que los más perturbados simplemente se dedican a matar y a descuartizar a cualquiera que sea más alto, más bello o más capullo que uno mismo. Sin que nadie quiera ni pueda evitarlo. Es la fiesta del todo vale y hay que mantener contentos a Aintzane y a su puta cabra bípeda. Si no, será infinitamente peor. Siempre lo es...





Relato para el concurso "Microterror V" de El Círculo de Escritores

lunes, 18 de abril de 2016

Ojos que miran, ojetes que suspiran

Oscuridad. Es lo único que me rodea. No veo nada, no sé dónde estoy, ni siquiera sé quién coño soy. No siento nada, solo agonía, y un terror que me paraliza por completo. Mierda... Solo espero no haber muerto, a no ser que me vayan a torturar, en cuyo caso sí que desearía estarlo...

Creo que no estoy solo en la oscuridad...

Acabo de darme cuenta de que hay un par de ojos mirándome fijamente. No dejan de observarme. Quizá solo me miran cuando les miro, pero es suficiente para acojonarme. Mis cuencas empiezan a supurar miedo líquido y mi alma empieza a intentar escapar de mi cuerpo. ¿Qué hago? No tengo muchas opciones. Puedo esperar a que Eso me devore vivo o intentar pararle los pies, si es que los tiene. Matar o morir... Nunca he sido muy bueno en eso, quizá debería dejar que me descuarticen. Pero no puedo rendirme sin luchar, joder, aunque eso signifique acabar hecho picadillo de despojo. Me incorporo lentamente, sin que Eso sospeche y me tiro encima sin piedad. Me golpeo la cabeza, ruido de cristales rotos, sangre en el suelo. Mi sangre...

Creo que he vuelto a hacer el gilipollas...







Relato para el concurso "Microterror V" de El Círculo de Escritores.

sábado, 2 de abril de 2016

Feliz divisección

El laboratorio del doctor Melengelenge ha despertado con los habituales gritos de sufrimiento agonizante y desgarrador. El ruidoso, oxidado y sangriento instrumental del mencionado doctor bizarro ha vuelto a ponerse en marcha. Aunque, en realidad, eso no es del todo cierto, ya que el maníaco cabrón no para nunca. Aquí nadie descansa. Los únicos a los que se les permite dormir son los que pierden el conocimiento en la precaria mesa de tortura. Y los que mueren, claro. Los demás sufren los efectos de una perpetua gaupasa toxicómana que los sume en un estado de coma cerebral consciente. Y aunque su cerebro está pero no está, eso no les libra de sufrir los insoportables dolores propios de las divisecciones y mutilaciones. 

El espectro de extrañas criaturas que albergan los calabozos de esta Estación de Investigación de Espacies Espaciales Inferiores es realmente amplio y diverso. Hay desde yonkis neputnianos en cuarentena por su sida espacial, hasta depravados perturbados de Urano, que no son otra cosa que seres diminutos formados únicamente por sucios anos. También hay seres de gas fecal encontradas en las marismas de Ortokrathon, que son mucho más temibles que las gonorreas con patas y sin cerebro a los que se les llama seres humanos, que no paran de gritar y suplicar, como si alguien pudiera o quisiera entenderlos. 

El doctor está demasiado absorto en hacer el mal en nombre de la ciencia como para fijarse en las celdas. Sus miles de orbes oculares están inspeccionando cada milímetro corpóreo de su próxima victima (una criatura gelatinosamente obscena arrancada de su vertedero natal muy lejos de aquí) mientras sus muchos tentáculos palpan, mueven, despellejan o cortan cualquier cosa que encuentran a su paso. Los distintos miembros cortados, o la mierda que sea eso, son meticulosamente almacenados en tarros de protoplasma indestructibles que serán analizados en el futuro. Parte de la sangre también se guarda (siempre que el espécimen la posea en su organismo), pero la inmensa mayoría se queda desparramada encima de la mesa o eyaculada por los suelos, creando ecosistemas extramundanos mutantes llenos de fúngidos y ladilláceos. Es un sitio horrible, o el paraíso, según por donde se mire.

Las horas muertas se llenan de cuerpos muertos y el terror que se inhala es cada vez peor. Hay monstruos intentando escapar desesperadamente golpeando las puertas de sus celdas, sabiendo que es un suicidio, pues los barrotes están equipados con cuchillas, machetes y jeringuillas. Pero lo siguen haciendo con tal de escapar cuanto antes de allí, a pesar de que para ello tengan que dejar morir a su cuerpo y dejar ascender a su alma. La cosa es acabar con la agonía y no darle al sádico hijoputa el placer de torturarle. Lo que no saben es que a él se la suda, ya que tiene el almacén lleno de engendros absurdos de todas las galaxias que difícilmente podría analizar en una sola vida. Así que si alguna alma caritativa quiere ahorarrle un poco de trabajo de buena voluntad pues bienvenido sea. El curre de reponedor de calabozo es tan árduo como soltar un zurullo corrosivo que se coma toda la carroña y tirar los componentes óseos a la fosa común. En cinco minutos la celda limpia y con un nuevo condenado dentro. Y vuelta a empezar...

No hay escapatoria, no hay solución, no hay un acontecimiento inexplicable que derive en un final feliz. Todos mueren. No hay más. El único feliz será el tarado de Melengelenge, pero él también caerá. Tendrá una muerte agradable comparada con la de estos malnacidos, pero acabará en un sucio agujero, como todos los sucios despojos que tienen la mala suerte de nacer. ¿Te suena de algo?



Relato para el concurso "El Marciano" de El Círculo de Escritores

jueves, 24 de marzo de 2016

Mi fin, al fin

Una bellísima mancha de sangre se desparrama graciosamente bajo mis pies. No puedo evitar quedarme maravillado mirándola. Ella también me está mirando, tiene unos ojos coagulosos que siguen todos los movimientos que hago. Poco a poco se van dibujando unas orejas de soplillo y una nariz fina y acentuada. Me asombra la claridad de la visión, realmente parece estar ahí mirándome. Una imagen perturbadoramente magnífica.

La sangre sigue su curso creando su propia obra de arte, ahora con unos labios carnosos de un color rojo impresionante que reclaman a gritos ser besados. Creo que es el rostro más precioso y delicioso que he visto nunca. No es perfecta, obviamente, porque nadie en este inmundo mundo lo es, pero sin duda es la imagen de mujer más bella que he visto en mi puta vida. Lo que es muy curioso, sabiendo que Ella es solo una mancha de sangre. Pero me la fela. Ese insignificante detalle no me va a fastidiar la paranoia más psicodeliciosa que he tenido nunca. Me inspira mucha tranquilidad ver esa cara y, aunque no acierto a saber por qué, tengo la sensación de que todo va a salir bien. No tengo ni puta idea de qué es ese todo, pero estoy convencido de que llegaré a buen puerto. Es posible, no estoy seguro, pero pudiera ser que ahora mismo estuviera colocau. No alcanzo a recordar nada anterior a la sangre, de hecho no sé de dónde ha salido y la falta de cordura que presenta mi mente me hace sospechar que voy hasta el culo, una vez más. No obstante, me siento extrañamente feliz y sereno, cosa que no suele suceder muy a menudo, así que habrá que disfrutar de esta plácida muerte cerebral.

La sangre sigue bailando sugerentemente a mis pies, moviéndose y mutando su forma inicial. Mis ojos vuelven a posarse irremediablemente sobre Ella, que me guiña su ojo izquierdo y me saca la lengua de forma gamberra y lasciva. Joder... es más de lo que mi mente demente puede soportar. Mi consciencia empieza a convulsionar enérgicamente, follándose mi subconsciente y consiguiendo que pierda el juicio por fin. Veo cosas que no debería, oigo a mis demonios susurrándome al oído  desde fuera de mi carcasa corporal y siento el tacto de emociones complejas y bizarras en mi piel que se cae a pedazos y se pinta de colores imposibles. Mierda... me arde la entrepierna, me suda el ojete y me pesa el alma. Estoy jodidamente desequilibrado, soy presa involuntaria de mi propia demencia. 

La mancha sigue a lo suyo, sin mostrar ningún interés en mi guerra interna, pero su semblante empieza a darme miedo. La muchacha de mejillas rojas ha desaparecido para dar paso a un garrulo cabrón con un bigote de fascista que dan arcadas. Hijo de puta... Tiene pinta dictatorial cono todos los mostachudos: Stalin, Hitler, Aznar, Azkuna... Tiene una cara muy seria y no deja de mirarme con esa cara de sucio palurdo. Creo que es una señal, y no muy buena precisamente. Me da mal rollo. Puede que sea el presagio de algo jodido de verdad. Al fin y al cabo, ahora que me pongo a pensar, la sangre ésta habrá salido de mí, porque no hay nadie más aquí y el hecho de que cambie tanto de forma será debido a que no deja de brotar de algún lugar de mi organismo. Mierda... Será eso seguramente. Si no, ya me dirás que ostias hago yo encima de una mancha de sangre. Puta vida... Así que este es mi fin, al fin, mi puta muerte. Obviamente no es como me lo había imaginado. No tengo a ningún ser amado para vomitarle en la cara mis últimas sandeces, ni hay una multitud colerizada deseando que deje ya de respirar, ni siquiera veo a los cuatro jinetes yonkis cabalgando sobre el jaco para llevarme de la mano a mi amado hogar, que no es otro que el infierno. Menuda decepción. Pues ala, a tomar por culo TODO...


miércoles, 16 de marzo de 2016

Bestia, bestia...

Muy lejos de aquí, en el planeta Horror de la galaxia Aberración, una bestia maligna de dos metros se está aseando pulcramente en uno de los muchos lagos de sangre de la zona. Es el peor monstruo jamás parido en toda la Historia, un ser que mata más de lo que respira. Se está limpiando las manos tranquilamente, sin prisa, consciente de que los sesos y las entrañas que se le han quedado pegados no se van fácilmente.  Pero le da igual. Ha sido un día atrozmente feliz. No hay bicho viviente que no sucumba ante su brutalidad. Esta a punto de exterminar casi todas las especies del planeta, tanto animales como vegetales. Y en vez de preocuparse se jacta de su grandeza. Reventaría el mundo entero solo por aburrimiento. Es un cabrón sin conciencia ni escrúpulos. No obstante, algo ha cambiado en su interior. No sabe muy bien de que se trata, pero no puede evitar sentirse extraño. El reflejo de su cara en el lago le recuerda lo que es, un hombre corriente y jodiente. Lo curioso es que a pesar de ser consciente de que es el monstruo más abominable de la Creación, nunca antes se había sentido tan humano...











(imagen robada del google, no tengo los derechos, obviamente)

Relato para el concurso de El Círculo de Escritores "Microfantasy III"

domingo, 13 de marzo de 2016

Abismo

"Llénamela, por favor", le dijo Ixidro Ibaeta al camarero por enésima vez, mientras éste le observaba con esos diminutos cuatro ojos que suplicaban clemencia. No había nadie más en el antro El Caballo Cornudo, pero no parecía que fueran a cerrar pronto. El dragón Ibaeta, el último y maltrecho superviviente de la especie, pasaba todas las noches en el mismo lugar bebiendo sangre humana con aguardiente, añorando tiempos que sin duda fueron mejores. Épocas en las que no necesitaba pagar para obtener sangre humana, la cogía sin más, masacrando aldeas enteras y devorando linajes exquisitos. Tampoco le hacía falta aguardiente para sentir arder la garganta, ya que poseía la habilidad de escupir fuego por la nariz. Ya no puede, desde que sufrió un pinchazo en uno de sus pulmones, a manos de una princesa que buscaba a su bello durmiente. La herida cicatrizó, pero convirtió su aterrador llamarada infernal en un irrisorio mechero lamentable. Menuda vergüenza...


Lleno de ira, se levanta bruscamente y se dirige hacia la salida. Mira al cielo con convicción, conociendo su misión y sube a lo más alto con un potente golpe de ala. Cierra los ojos. Se deja caer. Deseando solamente...



...no sobrevivir.



(imagen robada del google, no tengo los derechos, obviamente)

Relato para el concurso de El Círculo de Escritores "Microfantasy III"

domingo, 6 de marzo de 2016

Dulce alegoría infernal de un puto perro sin alma

Muerde el polvo sucio bastardo descerebrado. ¡Sí! ¡Muérdelo y saboréalo! Disfruta de su celestial aroma y tacto sutil. Acepta la derrota, no tienes otra opción. Pensabas comerte el mundo, y ¡mírate ahora! Comiendo suelo como un borracho cualquiera. Pero, por lo menos, ten la mínima decencia y educación para mirarle a los ojos al tío que te está partiendo la cara. Solo te pido eso. Bueno, eso y que revientes. Que en esta vida ni en las siguientes no quede de ti mayor rastro que un charco de sangre negra y podrida. Es lo único que te mereces. Tú y tu sucia descendencia perdida para siempre, forzada a ser olvidada y borrada completamente, sin posibilidad de resurgir. Y todo gracias a mí. ¡Sí! Soy el puto héroe que ha venido a salvar la jodida humanidad, acabando con la puñetera escoria como tú. No lo dudes. Soy el puto anti-cristo, el maldito rey y señor de todo este infierno en vida. Estaba predestinado a serlo, al igual que tú lo estabas para morir. Desde el inicio de tus tiempos, has tenido una bala esperándote, con tu nombre escrito en sangre sobre el dulce contorno de un casquillo diminuto e insignificante, tan insignificante como tu existencia. Puedes rezar a Dios, o a tu puta madre, da lo mismo. Nada te salvará de sufrir la eternidad bajo las abrasadoras llamas y la terrible agonía del inferno. Tu alma corrupta estará a merced de asquerosos PPros ladrones, odiosas monjas roba niños, brutales pederastas sin escrúpulos y demás inmundicia. Es la justicia universal e inexpugnable...

¿Sigues vivo todavía? Bien por ti. No pensaba que aguantarías tanto. Una mierda seca como tú debería haber pasado el umbral hacia lo eterno, hacia lo inexistente, pero te empeñas en aferrarte a la vida, cueste lo que cueste. Asúmelo, eres una causa perdida y estás más muerto que vivo. La única diferencia es que así puedo seguir pegándote, y disfrutar. ¡Sí! Cómo estoy disfrutando, adoro esta sensación. Mi dura porra negra reventando la poca belleza que poseía tu cara, llenándolo todo de sangre, viendo cómo poco a poco te vas quedando sin vida, inerte, como un zurullo que cuelga sin cesar delante de un lupanar abandonado.

Creo que estoy desvariando un poco. Pero no es fácil pensar cosas ocurrentes y machacarte al mismo tiempo, así que ni se te ocurra criticarme. Yo soy el que tiene el poder, el que tiene la minga por el mango. Una mirada desafiante, y hago que te atragantes con tus propias pelotas. Piensa que la muerte siempre podría ser peor, y da gracias de que no te esté empalando, ¡ingrato! Esa es la puta naturaleza humana, no poder contentarse nunca con lo que se tiene. Disfruta de tu muerte ¡coño! Al fin y al cabo no es otro espectáculo más de la vida. Es como perder la virginidad, como pillarte el primer “mokollo” o como apalear a tu primer indigente. Además, es lo último que vas a hacer en este mundo, por lo tanto, al no disfrutar de tu exterminación, estás malgastando tus últimos instantes, tus últimas experiencias, tus últimos suspiros. Déjate llevar por su siniestro pero encantador, terrorífico pero atractivo y mortal pero bello bale lleno de fúnebre sensualidad.

En cierto modo, me das envidia. Es verdad que no vas a gozar más de los exquisitos placeres de la vida, pero vas a presenciar lo que toda la humanidad ignora. El secreto mejor guardado, la información más deseada. Lo que le pasa a tu ser después de perecer. Lo descubrirás enseguida, ¡si señor! ¡Como que me llamo Wilson Antonio Tío Vavaras! Y ni se te ocurra mancillar mi nombre con tu apestada boca leprosa. No sabes de lo que soy capaz. Podría masacrar el mundo entero, antes incluso de lo que tarda un eyaculador precoz en esparcir su depravada semilla. Tu muerte engendrará otra vida, igual de vacía que la tuya. Yo seguiré reinando este caos con mano de hierro, tomando a la muerte como aliado, haciendo que este sea un lugar mejor, para todos. Pero para todos los malditos. Los demás arderéis sin perdón ni misericordia. Esa es mi palabra, es mi el futuro que os brindo. ¡Hágase mi voluntad!

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Dulce alegoría infernal de un puto perro sin alma by Artza Ursus is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.

domingo, 28 de febrero de 2016

El puto Shintaro Kago es DIOS!!

Hoy no os traigo un cuento bizarro de los míos. Hoy vengo con una recomendación muy especial, y no solo porque es la primera de muchas (o eso espero) sino porque os voy a hablar de un artista que para mí es de lo mejorcito que he visto en mi puta vida. Se llama Shintaro Kago, y es un jodido puto amo. Es uno de los maestros del "ero-guro" que viene a ser básicamente porno-gore bizarro pero cojonudamente divertido. Dibuja matanzas, mutilaciones, muerte, sangre, sexo, tripas y un montón de cosas que difícilmente te las imaginas pintadas entre viñetas. Pero es la puta polla.

No soy un experto en el tema, ni siquiera soy un estudioso de Kago, ya que solo he leído uno de sus comics, uno que se llama "Cuaderno de masacres: los extraños incidentes de Tengai". Pero tengo que decir que es brutal. Es uno de los mejores libros-comics-loquesea que he leído nunca. Es sangriento y demente, sí, pero también tiene sus toques de humor (humor un poco siniestro y raro, pero cojonudo). He de admitir que me ha dejado completamente encoñado, estoy deseando leer más cosas sobre él, esperando que otro de sus creaciones acabe entre mis manos. No os voy a desvelar lo que cuenta, la gracia está en descubrirlo por vosotrxs mismxs, pero os lo recomiendo encarecidamente. Hay princesas siniestras, impuestos pagados con miembros amputados, picadillo de despojos, juegos siniestros, infierno, baños de intestinos, ninjas bizarros... y muchas más locuras. ¿Intriga? Pues no lo dudéis, hincadle el diente, echadle un ojete, haced lo que queráis pero que no se os escape. Es BRUTAL!!

Como muestra os dejo un par de imágenes que he encontrado en google.




jueves, 25 de febrero de 2016

Zakuto Makuto


...Ze kojonia! Hau duk hau karaja puta! Zarauzko hautsontzi guztiak edan izango banizkiake bezala sentitzen nauk. Ez nauk ezertaz gogoratzen, ederra nobedadea! Nire bizitza etengabeko jauzi bat duk. Beti mozkorra, beti pasatuta, beti resakarekin eta beti memoria ezabatuta. Hogeita hamar urte dizkiadan arren, nire burmuinak bost ere ez zizkidak gordetzen. Jaiotzetik izan dizkiadan neurona urriak hiltzen joan dituk urteen poderioz, baina hori bakarrik izango bahuke, gaitz erdi! Urdaila zulatuta zeukaat. Hainbeste gin tonic-ek zeharo ustelduta laga zidatek. Birikak ere belztuta zeuzkaat. Makina bat urte pipardoak erretzen igaro ostean, kasik ez nauk gai arnasa hartzeko ere. Sudurraz zer esanik ez, platinozkoa edukiko nikek nire ekonomia ez bahuke hain miserablea izango. Horren ordez, zulo ikaragarri batekin konformatu beharko nauk. Nire garai bateko zakil indartsu eta potentea, txoixo uzkur eta ganorabako bat bilakatu duk. Gainera, burusoil gelditzen hasi nauk. Kauen dio! Nire gainontzeko atalekin ez bezala, hau ez zekiat zergatik ostia gertatzen ari duken. Jainkoaren mendekuren bat izango duk seguru aski, eliza orduak putetxean igarotzeagatik. Eta zer ostia espero duk ba, alu hori? Jar hitzak emagaldu goxo batzuk eta whixkizko iturri amaigabe bat eta ikusiko duk zenbat jarraitzaile izango hituzkeen.
            Kaka zaharra! Ez zeukaat indar gehiegirik nire bizitza aurrera eramateko. Dena den, hau duk aukeratu diadan patua, ez zegok besterik. Kasta erakutsi beharra zegok. Gaur ere ezingo nauk ba etxean gelditu. Hobeto. Nire arimaren mamuek oso-osorik jango zidatek eta bestela.
            Ez zekiat ze egun ostia den, baina berdin zaidak. Udara duk. Egongo duk baten bat. Eta bestela ere ez zaidak askorik inportako. Ni bezalako antisozial batek ez dit bere buruaz gain konpainia gehiagorik behar. Eztarria bustita, birikak beteta eta sudurra suntsituta diadan bitartean, koskobiloak eutsi eta aurrera!
            Nire eguneroko ibilbidea hasteko ordua duk. Ezin duk profesionala izan ez baduk hire lana serio hartzen. Berdin dik zein duken hire betebeharra. Bost axola, oteroa haizen, munizitala edo atzeratua. Pasioa jarri behar duk egiten duan ustelkeria oro gauzatzean, bestela ez zegok ez pulamenturik ezta ere etorkizunik.
            Pare bat kaña hartu beharko dizkiat umorea hartzen hasteko, ederki etorriko zaidak halako egun petralean. Lehenengo zintzur bustitzearekin batera komunera zuzentzen nauk. Atzoko txakar uztak amaitu behar dizkiat bizitzen hasi ahal izateko.
            Buf. Gogor sartu duk putakumea. Baina ondo sentitzen nauk. Ederki. Inoiz baino hobeto. Ateak ireki zizkioat nire zorameneko pentsamendu zaparradari. Mila ideia. Mila burutazio filosofiko. Denak batera. Denak itzulipurdika. Guztiak nire burmuinean leku iraunkor bat aurkitu nahian. Baina ezinezkoa duk. Zurrunbilo izugarri bat ari duk sortzen nire kaskezurrean.
           
Oraintxe hasi nauk ni izaten benetan. Bai horixe. Masailezurraren motorra piztuta zegok eta zerbeza edatea arnastea bera baino errazagoa duk. Nire makinaria herdoildua martxan jartzen ari duken seinale. Jada ez zegok atzera bueltarik. Ipurtzuloraino jarriko nauk beste behin. Nire osotasun fisiko eta mental guztia galtzeraino eta batere inporta gabe gainera. Beste kaña bat edango diat eta dena porkulo hartzera.
Nire arimaren egonkortasuna joan duk dagoeneko. Nire gorputzaren gaineko kontrola galdu diat honez gero. Eskuak ezin geldik eduki, matraila geldirik ezin izan. Ahal diadana baino gehiago nahi diat hitz egin, posible ez duken arren. Zigarroak bata bestearen atzetik eta dena zerbeza litroak eztarria gainezka jartzen zidateken bitartean. Argi zagok, sekulako ostia zeukaat soinean. Baina burua ederki diat oraindik. Oraintxe bertan edozer gauza egiteko gai sentitzen nauk. Kontxintxinaraino joan eta etorria egingo nikek pitillo hau akabatu baina lehen. Dena den, hori denbora alperrik galtzea izango huke. Nahiago diat hemen gelditu, sekulako nexkak zeudek eta. Polittak, parranda zaleak eta gainera eusko labelarekin. Zer gehiago nahi duk.
Pare bat kalabaza jaso ondoren (ez duk harritzekoa jetazo honekin), bazirudik zortea nire alde jartzen ari dukeela. Emakume zoragarri bat ezagutu diat (edo ala ematen dik behintzat horrenbeste alkoholekin), eta ni bezain bakarrik zegokeela zirudik. Oso ederra duk atsoa, bere begirada hutsak galtzontziloak dayola uzten zizkidak. Izaeraz ere elegantea ematen dik, gainera.
Nire etxerako bidea egiten ari gaituken bitartean, ezin zioat neure buruari eutsi. Oraindik kristoren zartakoa zeukaat gainean. Espero diat lotsagarri ez naukeela geldituko behintzat.
Apartamentuaren goxotasunean murgildurik, arropa kentzen hasi duk. Zirudikeena baino polittagoa duk, uste diat bihotza lehertuko zaidakeela. Horiek dituk horiek titiak, muturra sartu eta inoiz ez ateratzeko modukoak. Ipurdi mamitsu eta tinkoa eta izter zirraragarriak. Bere hanka tartea txoratzeko modukoa duk eta gori-gori zegok gainera. Baziok salda, bai horixe. Eta ni bitartean hemen, kirtena zutitu ezinik espita puta honen erruz, ederra panorama. Horrelako emakume bat ez niake ezagutuko ezta beste mila urte bizituta ere, kaka zaharra! Eta nik ez niala penagarri gelditu nahi...
Tabernetara niak berriz ere, nexkapolit horren barre irainak alkoholarekin hil nahian. Bizitza aurrera ziak, mundua ez duk hemen bukatzen. Laupa bost txupito eta berriz egurra ematera. Edozein izkinatan seko gelditu arte, la ostia!
      ...Ze kojonia! Hau duk hau karaja puta! Zarauzko hautsontzi guztiak edan izango banizkiake bezalako sentsazioa zeukaat. Ez nauk ezertaz gogoratzen, ederra nobedadea! Nire bizitza etengabeko jauzi bat duk. Beti mozkorra, beti pasatuta, beti resakarekin eta beti memoria ezabatuta...



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