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jueves, 27 de octubre de 2016

Anti Sozial Mattin I

Iluntasunak besarkatzen nau lotan nagoen bitartean. Zoriontsu sentitzen naizen une bakarra da. Esnatzen naizen bakoitzean hiltzen naiz, ilunabarrean berriz berpizteko. Begiak ireki bezain pronto errealitatearen bortizkeriak estutzen nau. Mila burutapen, mila oroitzapen nire burua etengabe mailukatzen dutenak. Nire kobazuloan ezkutatzen naiz mundu galdu honetaz ihes egiteko. Beldurra ematen dit kalera irtete soilak. Baina ez da koldarra naizelako, ezta pentsatu ere! Nire burua kontrolatzeko gai ez naizela besterik ez da. Munstro bat naiz. Lotuta eta giltzapetuta egon beharko luken pizti zantar eta nazkagarri bat. Baina inor ez da ausartu ere egin ni ehizatzen saiatzen, jakina!

Nire ezkutalekuan eroso sentitzen naiz benetan, mundu errealetik urrun. Ez da eguzki izpi ustel bakar bat ere sartzen, sekulako gorrotoa baitiet. Ez dut ezer jakin nahi eguzkiaz ezta berarekin zer ikusia duen ezertaz. Jendearentzat alaitasunaren irudi izaten da, baina niri samina besterik ez dit sortzen. Beroa, jendea (batez ere domingero aluak),...besterik ez dakar, dena gauza negatiboak. Argitik aparte mantentzen naiz, albino zorritsu bat bainintz bezala. Nire kuartelaren iluntasuna nire arimarenaren pare dago eta horri esker jarraitzen dut aurrera. Ez dut behar jauregi erraldoirik, ezta ere farlopaz inguratutako emakume lirainik. Nahikoa dut kakaz beteriko zulo ezdeus bat pakean bizi ahal izateko.

Zein ederra den norberaren egongelan barrabilak ferekatzen egotea, inongo molestiarik gabe, iluntasunaren bakardade hotzak nire azaleko milimetro bakoitza kitzikatzen duen bitartean. Inguruan benetan atmosfera ederra daukat. Ez da ezer ere ikusten, berdin du begiak irekita ala itxita eduki. Dena den, nik nahiago dut itxita mantentzea. Munduaren amildegirik ilunenaren barnean egongo banintz bezala. Ahul, hauskor, baina era berean gogor, suntsiezin. Hala ere, ez da iluntasuna pozten nauen gauza bakarra. Inguruan dagoen odol kirats izugarriak birikak betetzen dizkidanean Jainkoa bera bezalaxe sentitzen naiz. Ez dut behar ez tabakorik ezta marihuana edo horrelako zerrikeriarik, nahikoa dut edozein bastardoren odol lurruna nire barnean sentitzearekin. Gainera, barregura ematen dit likido gorri preziatu hori nondik datorren gogoratzeak: hildako sasikume baten gorpu lizundutik. JA!

Gorroto dut jendea. Nire indar guztiarekin, gainera. Nigatik balitz, bakar-bakarrik biziko nintzateke mundu osoan. Kauen dio, pistola bat edukiko banuke, makina bat putakume akatuko nituzke. Denak, seguraski. Izurriterik okerrena baino kaltegarriagoa izango nintzateke. Nazka ematen didaten guztien aurpegi gantzatsuak ebakiko nituzke nire etxean garaikur moduan gordetzeko. Beraien erraiak aterako nizkieke maltzurki, ipurtzulotik sartu eta ahotik berriz ateratzeko soilik. Argi ibil daitezela. Denbora asko igaro dut erretiroan, urte sabatikoa hartzen. Laster berriz odol ibaiak isuriko dira eta ezingo du inork ezer egin hori ekiditeko. Putakume aluak, iritsi da zuen ordua...

sábado, 6 de agosto de 2016

Me llamo James Osorio, capullo

Ruido de barrotes…empieza otro día…

Me hago una bola en mi cama de piedra (o de mierda, que es lo mismo) mientras la realidad se mezcla con mis sueños creando una simbiosis realmente irreal, pero dulce como ella sola, que me sumerge en una utopía de felicidad pura, amén de proporcionarme un subidón mañanero muy pero que muy gozoso. Lo aguanto. Trato de que ese trozo de paraíso mental se me quede clavado en el cerebro para poder ser por siempre feliz, pero es imposible. Los ruidos chirriantes y horribles de siempre me sacan de mi ensueño hecho de cabello genital de ángel para traerme de vuelta a la cruda realidad de estar viviendo en el ano infectado del mismísimo demonio. En un desesperado intento de volver a mi Edén, hago todo lo posible para volver a evadirme, como un palurdo que intenta, sin lograrlo, que mediante el “dubi-dubi” se le vuelva a poner tan dura como la cara del rey. Pero esa es una tarea hercúlea donde las haya así que desisto enseguida.

Me levanto de un salto procurando mentalizarme para lo que me espera, pero el frío y el malestar me golpean de tal forma que caigo rendido de rodillas. Derrotado antes de empezar a luchar, menuda miseria la mía. Un día de estos no tendré fuerzas ni para mover este ataúd errante lleno de desperdicios al que llamo cuerpo, acabándose así mi desafortunada odisea psicotrópica por los oscuros arrabales de la existencia. Me cago en la puta… Últimamente no puedo evitar ponerme ñoño y sentimental, he debido de coger algún virus maléfico de mierda. Consigo incorporarme de milagro, apoyado en la pared de mi mugrienta celda, y cierro los ojos con fuerza para poder detener el enorme caudal de dolor y paranoia que revienta mi organismo, pero solo consigo morir un poco más con cada respirar, con cada bocanada de aliento perdido en manos de mi puta desgracia. Casi no puedo ni con mi alma. Necesito un tiro en la sien para sentirme bien.

Me entretengo un rato en mi mundo, pensando sobre las degeneraciones más sórdidas posibles, hasta que me doy cuenta de que me están observando. Abro los ojos con mucha “parsamonia”, porqué sé lo que me espera. Un garrulo, tan grande como descerebrado, me mira a través de unos “birojos” ojos, negros como su propia alma, de la misma manera que un paleto sureño mira a sus ovejas encerradas, con la superioridad que le da el saber que tarde o temprano te acabará dando por el culo. Literalmente. O literanalmente. Da lo mismo, la cosa es que estoy bien jodido. Daría lo que fuera por no tener que ver a estos engendros retrasados nunca más. Joder, ya te digo. Me rebanaría el escroto al cero de la misma. ¿Dónde ostias hay que firmar? Lo que sea con tal de no sufrir más humillaciones, vejaciones y palizas de estos malnacidos. Pero no nos engañemos. La única salida es el suicidio, y no pienso regalarles ese placer.

Una voz de castrati gangoso y ceceante me expulsa de mi ensoñación. Hay que joderse, ya empezamos con el numerito. Se dirigen a mí con un conjunto de cifras sin sentido, que no representa para nada mi persona. Me llamo James Osorio, capullo, y no soy ese cúmulo de mierda mohosa que tienes ante tu puto hocico de perro sabueso. O no lo era, por lo menos. Era el puto loco de la colina que sembraba el caos entre el condado de los folla cabras sidosos y el señorío de los yonkis sin cerebro ni genitales. Que recuerdos… Era tan feliz antes de que me metieran en este zulo dejado de la mano de dios. Me cago en el todopoderoso, ya me podían haber dado la puta pena de muerte, coño, que en este país es legal todavía. Así al menos ya estaría en el infierno, que no es peor que esto y que, además, me pertenece.

Hago todo lo que me piden, como siempre: ponte aquí, vete pallá, no me toques los cojones, todos en fila, chúpame las pelotas… Lo típico. La misma bazofia horrible e insufrible día tras día. ¿Qué coño habré hecho para merecerme esto? Es una pregunta retórica, obviamente, ya que sé muy bien lo que hice. En un momento de angustia y desequilibrio mental obsequié con paz y tranquilidad espiritual a una familia infeliz y caída en desgracia, presa de un sistema inhumano que consume las almas de la gente hasta convertirlas en zombis con cerebro y cartera pero sin solución, proporcionándoles una salida digna de su espeluznante horror cotidiano. Que es lo mismo que decir que se me fue la pinza al masacrar a una familia normal y corriente a lo bestia y solo porque me dio la gana. La gente se echó las manos a la cabeza como si yo fuera un loco, un peligro público que hubiera que encerrar. Puta hipocresía. Yo al menos no estoy obligando a niños extranjeros a morir de hambre o por enfermedades fácilmente curables, ni les estoy matando a trabajar como si fueran sucias ratas amarillas de cloaca. Tampoco estoy apoyando el exterminio de un pueblo inocente solo por lamerle el ano incrustado en diamantes a mi dueño, sea quien sea y haya sufrido lo que haya sufrido. Todos en la sala gritaban pobres niños, pobre familia, pobre su puta madre… dejando claro que no son más que basura. ¿Y los niños de África? ¿Y las niñas de China? ¿Y todas las familias que se mueren por culpa de las guerras absurdas creadas por esa nación a la que tanto amáis? ¿Por qué os la suda tanto? ¿Cuál es la diferencia? Que no son VUESTROS hijos. Hijos blancos conformistas, tremendamente pijos, con más gomina que neuronas y con millones de billetes miserables ensuciados con la mierda de elefante o gaviota o cualquier animal políticamente simbólico. Dais asco. Mi forma de ser, aunque demente, es más decente y consecuente que la vuestra. Lo admito, a mí me la chupan los niños que se mueren por el mundo, pero también me la pela la familia esa que reventé. De hecho, no me importa otra cosa que mi propia supervivencia. Todo lo demás se puede ir al carajo.

Ha llegado el momento de ponerse a currar, una de las pocas cosas de aquí que se me presentan soportables. Una de las razones es que me reducen la condena si lo hago, aunque creo que no me servirá de mucho si comparamos los años que me quedan de presidio con los que me quedan de vida. Pero me da igual. Es lo mejor que me ha pasado desde que me arrastraron a esta fortaleza demoníaca llena de odio carroñero y bilis barato de despojos humanos pútridos. Como si de repente me purificara una luz cálida y redentora salida de la entrepierna de un seboso salvador pansexual que ahogara mis maldades de cabronazo con el whisky de oro macizo destilado desde mis heridas más infectadas, bautizándome como un renovado hombre libre… Joder… Tengo que dejar de hacerme tantas pajas mentales (o pajas, a secas), o voy a acabar peor de lo que ya estoy. Me adentro en la cocina donde trabajo, que se asemeja más a un laboratorio de meta que a otra cosa, y me dispongo a efectuar mi labor. Y os preguntaréis: ¿Qué diógenes hará el zurullo mecánico este para que no le pongan una soga al cuello directamente? Pues os advierto de que no soy una especie de David de Jorge yanqui y escuálido, encarcelado por soltar burradas sobre penetraciones anales en horario infantil, si es lo que pensáis. No tengo estudios, ni experiencia, ni el mínimo de sentido común necesario para poder elaborar mejunjes que no salgan disparados por el ano cual colosal bola de fuego solo por el simple hecho de saborearlos. Aunque también cabe la posibilidad que sea exactamente esa la razón por la que esté donde estoy. Para que cada vez que esos bastardos prueben un bocado les parezca estar degustando pura mierda homínida de primera y adecuadamente adulterada. Porque si no, no sé qué puede ser. Lo único que puedo decir a mi favor es que le pongo pasión a lo que hago. Sí… una pasión enorme. Tan grande que se pasa de enfermizo. Me gusta desmembrar, cortar, despellejar, machacar, picar, rellenar (ouh sí), triturar, flamear, deshuesar… y la lista sigue. Lo que para la gente “normal” es comida para mí solo son víctimas. Dulces y comestibles fiambres asesinados con mis propias manos y convertidos en majar, y a la vez, en crimen. Ese es mi secreto para ser un hacha en la cocina. Mucho amor. Además yo no le hago ascos a nada, experimento con lo que sea. No soy de esos veganos o vegetarianos que no comen carne ni nada que venga de un animal. No saben el placer que da comer cosas con alma. Adoro las carnes sobre todo porque sé que para que yo me lo pueda comer algún bicho tiene que morir. Es una balanza deliciosamente maligna. Pero yo no me quedo ahí, por supuesto. Me encantan las frutas y verduras también porque sueltan una cantidad bastante considerable de sangre inmaculada y virgen. Y no me digas que no es sangre de verdad porque no me interesa saberlo. No obstante, hay una cosa que me mosquea mucho. Domináis, cebáis y matáis a casi todas las especies habidas y por haber en este jodido planeta, pero cuando os hablan de canibalismo decís que es inmoral, inhumano, indecente, bla, bla, bla… ¡Si es lo mismo! Seguro que nos perdemos infinidad de delicias solo por la puta estupidez humana. No voy a sugerir que deberíamos inventar ganaderías para humanos (dejo ese trabajo para otro iluminado), pero, joder, con la de gente que se está muriendo por ahí, pues no sé, digo yo que podríamos hacer algo para que no se desaprovechen tantos cadáveres. Si he de ser sincero, ahora mismo me apetece comerme un gordo. Qué le voy a hacer yo…

Acabada la jornada, me vuelvo a mi celda para anti socializarme. Odio que la gente me incordie. Si pudiera cargármelos a todos…la fiesta que me echaría. Pero no es posible. En vez de eso, lo que hago es dormir todo el rato. En mis sueños soy yo el rey. No tengo que sufrir la ira de estos cejijuntos palurdos. Se me cierran los ojos ya, la cama me llama. Se está organizando una fiesta-liada-orgía-suicidio entre mis recuerdos, hazañas y fantasías que me atrae irresistiblemente a entrar en coma y no despertar nunca más. ¡Qué más quisiera! Me da que esto va para largo…

domingo, 17 de julio de 2016

Solo un cigarro y la eternidad

La ceniza pensativa de un cigarro reflexivo se despeña al vacío harto de esperar el toque que le ayude a pasar a mejor vida. A su lado un vivo muriente medita sobre la cruda farsa a la que ha tenido la desfachatez de llamar realidad, SU realidad, viendo cómo todos y cada uno de los elementos que lo componen se van a la mierda sin remedio. Da otra calada, sin ser consciente de que a estas alturas ya se está fumando el filtro, y se sume aún más en sus locas tribulaciones. Piensa en sus amadas amapolas primero, en su más querida heroína después y en todos esos trozos de vida perdidos alegremente en cualquier esquina sucia y mohosa. Se acuerda también de aquellos amigos extraviados a millares por culpa de la misma fuerte debilidad que compartían a hurtadillas en las noches paranoicas, sintiéndose más solo a cada rostro rememorado. Siempre lo mismo. La Vida y la Muerte siguen manteniendo sus devaneos crueles ajenos al dolor de quienes lo sufren de verdad, los que son mutilados por el peso de la existencia y los que pierden su sangre por culpa de un precioso beso de la mala Fortuna. Y, aunque todos esos recuerdos apuñalen su ya moribundo corazón, deprimiéndole como nunca, una sonrisa escapa de sus labios, sabiendo que muy pronto se encontrarán en los antros del inframundo, brindando con sus jarras eternamente, convirtiendo el chocar de cristal el sonido de fondo de su tortura eterna. Sí… la verdad es que no puede haber un paraíso mejor.


Relato ganador del segundo premio en el reto de Relatos Compulsivos

jueves, 23 de junio de 2016

Sucios placeres de la vida enferma

Un cuerpo desmembrado se desangra lentamente en una sucia habitación de motel. Unos ojos negros contemplan la escena, mientras los brazos cansados y ensangrentados que los acompañan sirven una copa de whixky que gotea a la vez que la sangre cae al suelo, creando una melodía preciosamente aberrante. Los labios agrietados y secos beben el placer esbozando una sonrisa, que se hace mayor a cada segundo gracias a la escena. La polla da sus últimos espasmos antes de rociar con su esencia todos los rincones de la habitación y espera colgando a que una mano amiga lo devuelva al lugar al que pertenece. La pequeña muerte hace que la grande cobre aún más significado, en esa mente sin cordura que lo orquesta todo meticulosamente. La nariz advierte de que es hora de irse, la carne empieza a oler. Una mano abre la puerta, la otra la cierra. Los ojos no ven a la patrulla perruna que espera escondido en la entrada. Los oídos oyen un disparo y el cuerpo se derrumba. El corazón deja de latir. 

jueves, 9 de junio de 2016

Vomitando letras, escribiendo anfetas

Me cago en Dios, menuda puta resaca que tengo. Una vez más amanezco desparramado en el suelo de mi habitación (con la habitual estupidez que acarrea la constante masacre de neuronas en la que me encuentro sumido últimamente) rodeado de txustas, botellas y restos varios de sangre, semen y pota. Joder, no tengo remedio, soy incorregible. Da igual si son las 08:00 de un martes o las 21:00 de un domingo cualquiera. Siempre estoy chupando ese precioso néctar extraído de los bellos senos de adorables Diosas escocesas, que me embriagan con su maravilloso aroma y me llenan el cuerpo con un calor indescriptible. Pues sí, amo el whixky, ¿pasa algo? Tengo alma de poeta bohemio alcohólico, valga la redundancia, y por eso me dedico a beber hasta morir y a follar con gente fea y deforme. No puedo ver una luz que no esté calentando el contenido tóxico de una cuchara o prendiendo miembros triturados de una deliciosa planta envuelta en un canuto. Escribo cuando estoy tan desfasado que no soy capaz ni de hablar, dejando a mi degeneración coger las riendas de la pluma y crear la obra abominable que le apetezca, mientras yo me debato entre la felicidad yonki y la muerte etílica. La magia de esta literatura aberrante aumenta mientras mi salud mental disminuye, hasta casi desaparecer, haciendo que escriba mis mayores obras de arte, esas que te revientan el cerebro, justo cuando estoy a punto de convertirme en carroña. Demasiado tarde para cambiar de rumbo, no puedo parar ahora. Mi obra me necesita medio muerto para poder ser realmente excepcional, para llegar a ser algo fuera de lo común, algo inigualable. No puedo fallarle y menos llegados a este punto, cuando solo me falta una sobredosis para la gloria. Solo eso…



miércoles, 8 de junio de 2016

Premio Liebster Award

El otro día recibí la sorprendente nominación al Premio Liebster Award, de parte de la magnífica escritora María Dolores Moreno Herrera "Mariola", del blog http://entrepapirosycalamos.blogspot.com.es/ (aprovecho para incitaros a que le echéis un ojete a su página, ya que no tiene desperdicio). Digo sorprendente porque era la primera vez que oía hablar de algo semejante y porque no soy el tipo de "artista" al que le nominen para estas cosas; si fuera para una lapidación pues quizá tendría más lógica. Pero bueno, desvaríos aparte, agradezco la nominación.


La nominación al Liebster Award consiste en promover aquellos blogs con menos de 200 seguidores. Después de recoger el premio debo nominar a diez blogs que cumplan el requisito y responder a varias preguntas. No ha sido fácil pero he elegido a mis diez, y estoy seguro de que se me ha olvidado más de uno, pero bueno mi cerebro defectuoso no da para más. Estos son mis nominados, si os interesa bien y si no, también.



http://mimayorenemigosoyyomismo.blogspot.com.es/  de Trece Gómez Pascual
http://ramirezvegaalfredo.blogspot.com.es/    de Alfredo Ramírez Vega
https://paindiariodeunloco.blogspot.com.es/  de Petauroak
http://relatosfr.blogspot.com.es/  de Federico Rivolta
http://elrincondenai.blogspot.com.es/ de Yayone Guereta
http://enelrinconmasoscuro.blogspot.com.es/  de Jorge Hernández
http://laburbujaliterariadejc.blogspot.com.es/ de José Carlos García
https://primeranaturaleza.blogspot.com.es  de Denise
http://loquesueescribe.blogspot.com.es/  de Sue
http://lacanciondeazair.blogspot.com.es/  de Joel Navarro Vercher


¿Cuál es el libro que más te ha marcado y, por qué?
Es difícil elegir solo uno. El primero que me marcó fue "La senda del perdedor" de Charles Bukowski, pero también me marcó mucho "Trainspotting" de Irvine  Welsh, "1984" de George Orwell (o cualquier obra que haya leído de ellos) 0, qué sé yo "Viven, la tragedia de los Andes" (que es la historia más brutal que he leído nunca; y es de verdad, eso es lo peor). Hay demasiados libros que me han influido como para elegir uno.

¿Qué te ha llevado a montar tu propio blog?
Supongo que querer expandir mi mierda a todos los rincones posibles y para que todas las obras que he ido publicando en distintos sitios estén todas juntas. Y para infectar el ciberespacio, que ostias. 

Siguiendo la máxima picassiana de "cuando llegue la inspiración que me encuentre trabajando", ¿eres de esos/as escritores/as de alguna manera caóticos que siempre tienen al lado un bloc de notas y un bolígrafo porque se les viene una frase a deshora, siempre de manera intempestiva, o por el contrario eres sumamente organizado/a con tu disciplina de trabajo para escribir, teniendo tus tiempos y tus horarios bien marcados?
Soy bastante caótico en general. No suelo llevar blocs ni nada, escribo en el móvil lo que se me ocurra cuando se me ocurra, como si estoy todo borracho sin saber ni lo que hago, lo apunto todo. Así tengo luego el teléfono lleno de mierda. No me va ni la disciplina, ni el trabajo. Soy más de caos y locura, y que salga lo que tenga que salir. 

Teniendo en cuenta que muchos que consiguen publicar y vivir de sus escritos en realidad no parecen merecerlo, y muchos que sí lo merecen jamás consiguen publicar una sola letra, ¿qué cambiarías en el sistema editorial para hacerlo más justo?
La verdad es que no tengo ni idea. No conozco el sistema editorial, ni sé cómo funciona. Lo que yo haría sería fomentar la auto-edición de las obras. Si nadie te publica pues publicas tú mismo. Siempre queda la posibilidad de hacer un fanzine entre gente que escribe y publicarlo por tu cuenta. Es más trabajo, pero es una opción. Y hay muchas más, aunque a mí no se me ocurra ninguna ahora mismo.  

¿Sueles escuchar música para inspirarte a la hora de escribir? Y en caso de respuesta afirmativa, ¿qué estilo de música prefieres?
Escucho música para todo. Para escribir, leer, trabajar, comer, para ir a cualquier lado, para beber, para fumar, para cascármela... para todo. De hecho estoy escuchando música mientras escribo toda esta bazofia. Y en cuanto a estilos, no suelo variar dependiendo de lo que escriba (básicamente porque siempre escribo el mismo tipo de mierda). Más que nada suelo escuchar ruido (estilos como psychobilly, horrorpunk, hc, punk) pero también me da por cosas más tranquilas como reggae, country, surf o la euskal musika autóctona, lo que sea.

Si eres de escribir relatos, ¿prefieres más relatos cortos o largos? Y si la respuesta es cortos ¿eso se debe a que realmente te salen así o lo haces pensando en el formato blog, que parece resultar incómodo para que el lector se imponga la tarea de leer relatos demasiado largos ante la pantalla de un ordenador? Lo cual llevaría a preguntar: en cuestión de relatos, ¿el tamaño importa?
Prefiero cortos porque a mí me salen así. A medida que mis cuentos se van haciendo más largos empiezan a perder calidad, se convierten en garrafón del malo. Mi especialidad son los relatos cortos, pero poco a poco me van saliendo con mayor extensión. Aunque eso de leer delante del ordenador tengo que admitir que es un puto coñazo, donde haya un buen libro analógico...

Si escribes poesía, ¿prefieres el verso libre o la estructura clásica de métrica y rima? Y si la respuesta es "verso libre", ¿crees que como dicen muchos puristas academicistas, es necesario dominar primero la estructura rígida y formal de la poesía para después saber saltársela a placer o crees por el contrario que no es necesario estudiar a los clásicos y sus formas de poetizar sino con la simple inspiración de las musas se puede escribir lo que se quiera?
No escribo poesía, pero me gustaría. Siempre tengo en mente probar con ello a ver qué tal me sale, pero nunca me decido. Me es demasiado fácil escribir relatos como para aventurarme a escribir una mierda de poema. En cuanto a la pregunta, yo creo que no es para nada necesario dominar la estructura rígida, me parece una pérdida de tiempo. Pero, claro, yo de esto ni puta idea...

¿Eres como lector/a, de los que llegas hasta el final con un libro aunque no te esté gustando demasiado, o lo prefieres arrimar y pasar a otro?
Normalmente intento acabarlos, porque nunca sabes qué libro te puede sorprender con un final inesperado que te deje sin habla, entonces, suelo darles una oportunidad. Pero, claro, todo tiene límites. Si son escritos abominables los abandono cuanto antes. 

Y como escritor/a, ¿eres de los que llegas hasta el final escribiendo una idea aunque en principio no te esté convenciendo demasiado el resultado a ver si trabajándola puedes mejorarla, o prefieres arrimar y pasar a otra?
Siempre me tiene que convencer un mínimo. Hay textos que empiezan flojos pero que consiguen fuerza a medida que vas escribiendo. Pero, lo mismo que he dicho arriba, si son abominables, a la mierda. Además muchas veces no suelo tener ideas, simplemente empiezo a escribir y me sale todo solo. No sigo un esquema previamente elaborado, voy a lo loco.

Si la primera pregunta fue qué libro te ha marcado (positivamente, se sobreentiende), para terminar resulta inevitable preguntar, ¿qué libro te ha parecido más detestable?
Uf, pues menuda pregunta. Ni puta idea. Supongo que tengo mala memoria para los libros de mierda. O que por el contrario no he leído demasiados libros malos, suelo ir a lo seguro. Pero por comentar alguno...no sé...casi todos los que nos mandaban leer en la ikastola. Eran pura bazofia.



Hasta aquí las preguntas. Ahora les toca a mis nominados.

martes, 24 de mayo de 2016

Mi amor alimenta gusanos

Te quiero, cariño, con toda mi alma. Disfruto mucho con tu compañía, aprecio horrores tu comprensión, tu amabilidad, tu saber estar, incluso tus silencios. Me encanta el tacto de tu fría piel seca y arrugada. Adoro mordisquear y gozar de tus carnes putrefactas, hundiéndome en tus brazos inertes, inhalando tu aroma a cadáver. Es insoportable el terror que siento cada noche cuando me cuelo en tu nicho, y no por el peligro de que me pillen, sino porque siempre pienso que podría encontrarte con otro y no lo podría superar. Me pegaría un tiro para bajar al infierno y encontrarte en él, para poder seguir follando con tu alma. Pero, hasta ese momento, prefiero usar tu cadáver maravilloso para aplacar mis ansias enfermizas. Lo malo es que el miedo a perderte cada vez se hace mayor, como cada vez es mayor el amor que siento a tu no-persona. No sé qué hacer. Quizá debería quedarme encerrado aquí contigo, así no nos podrían separar jamás y podría acabar mis días mancillando por última vez tus deshechas carnes de octogenaria, perdiendo el aliento lentamente, quedándome sin oxígeno, sin consciencia, sin vida…



Relato ganador del segundo premio el Concurso "Microlove III" de El Círculo de Escritores